Primer lance de la temporada por
José Manuel García Hernandez
Cuando iniciamos una nueva temporada siempre nos imaginamos maravillosos
lances tras las liebres, o soñamos con ese conejo esquivo que, tras
darnos mucha "guerra" conseguimos atrapar gracias a nuestro fiel aliado amigo
alado.
Pues así comencé yo la pasada temporada: primer día de caza, mañana
soleada e ilusiones renovadas.
Comencé a cazar muy temprano sobre un terreno amplio y bastante llano
donde hay conejos y alguna que otra liebre.
El pájaro tenía ganas, se comía la maleza con los ojos y todo apuntaba a
una jornada gloriosa. A los 15 minutos aproximadamente, se me va el
pájaro de la mano y veo que hace presa a unos treinta metros de mí sobre
algo, bajo un alto matorral. Corro como un poseso para ayudar al harris
en lo que yo creía que sería una liebre encamada o algo (que sé yo),
pero al llegar veo algo que en principio entre la maleza me pareció una
cabeza de liebre, bien atrapada por "Bruja", pero.....?donde está el
cuerpo?????
Pues la supuesta liebre resulto ser un enorme sapo, que al sentir las
garras de mi harris, se hinchó y comenzó a sudar su veneno por los poros
de la espalda. Pensando en el veneno, intenté quitarle el sapo
rápidamente a "Bruja", pero el pájaro dijo que no, que era suyo, y se lo
tuve que sacar a trozos de entre las garras.

Mi "maravilloso" primer lance de la temporada fue a un batracio.
!!!Que insospechadas sorpresas nos depara esta maravilla llamada
cetrería!!!