Estaba con mi hermano que había venido a cazar conmigo. Yo volaba el 3/4 de
peregrino-1/4 de gerifalte que originalmente era pájaro de el. Hay que
precisar que el siempre había soñado con volar un sison y nunca tuve
la oportunidad.
El día estaba hermoso con unos bonitos vuelos y con una buena cantidad de
perdices matadas : 6 perdices con 5 pájaros. Volviendo a casa con los pájaros
ya con plena gorga (mi pájaro había matado 2 perdices y tenía gorga
llena), levantamos un sison que se posa detrás de un pequeño montículo.
Era el anochecer y nos quedaba 15-20 min. de luz como mucho. Que pena que
los pájaros estaban ya "llenos". Intento convencer mi
hermano de dejarme volar el sison con el híbrido (que tenía gorga llena y
2 perdices matadas). Me contesta que es inútil, que el pájaro esta en
plena digestión, que se posará o se largará, total que será un
desastre... Siempre he sido un poco original en cuanto a mi percepción de
los vuelos y me gustan los desafíos y las presas "imposibles". Le
digo que conozco bien el pájaro, que volará y, al final, llego a
convencerlo.
Soltamos el pájaro, se sacude y sale pico a viento. Empieza a subir
centrado y un poco mas delante mío (+- 80 M) y coge unos 250 M de altura en
unos pocos minutos. Teníamos el sison perfectamente localizado y, con el pájaro
un poco mas delante nuestro, levantamos el sison en nuestros pies en dirección
al pájaro.
Fue como un sueño o una pintura : el sol se estaba poniendo en frente de
nosotros con un cielo perfectamente despejado, el pájaro perfectamente
colocado y el sisón dirigiéndose hacia el halcón, el conjunto era
perfecto, mi hermano, un buen amigo y yo como locos...
Picado inmediato del halcón hacía el sison que empieza a meter el turbo.
El híbrido intenta acuchillarlo y falla. Vuelve a subir y otro picado hacía
el sison. Empieza una persecución de locura con varios quiebros y al final,
cuando ya imaginábamos que el pájaro iba a abandonar (después de 200 M de
persecución), el halcón traba al sison por una ala y ambos se caen al
suelo.
Imagínese la escena : nosotros 3 arrodillados y gritando de felicidad
(erramos como locos dirá después mi mujer...), con el halcón y el sison
cayendo hacía el suelo en un magnifico revoloteo de alas, todo con la
puesta del sol como fondo !!!
Intenté dar cortesía al híbrido pero apenas comió unos 15-20 gr., no tenía
hambre !
No se exactamente lo que paso, pero a veces pienso que el halcón voló para
hacernos un favor, para darnos el gusto o por puro placer de cazar.
Nunca olvidaré aquel vuelo que fue uno de los más hermosos que he vivido
con unas condiciones de vuelo muy muy particulares.
Eso es para mi la esencia de la cetrería : volar a veces durante años para
tener la suerte de vivir aquellos vuelos que te quedan grabados en la
memoria.
Ánimo a todos. la cetrería es algo muy muy hermoso!!!! y en ella tambien
se sueña